martes, 10 de diciembre de 2019

MAPA CONCEPTUAL: Instalaciones artísticas.



La instalación artística; origen, evolución y características.



Desde sus inicios, las instalaciones se han planteado los límites de la obra de arte, están ligadas a la reflexión sobre el museo, el mercado y los espacios expositivos y vinculan la creación a un lugar específico, otorgando valor a ese espacio y constituyéndose en él. Pueden ser permanentes o efímeras, entrañan la participación del espectador mediante diversos procedimientos, propician experiencias en relación con el espacio, la percepción y los significados y pueden estar constituidas por objetos de cualquier materia y forma, pudiendo ser incluso inmateriales o mixtas.
Una instalación artística es un género de arte contemporáneo que surge en la década de los años 1960 en la idea de que la obra prevalece sobre sus aspectos formales. Es parte de la forma experimental artística, se exhibe por un tiempo predeterminado y se puede presentar en cualquier espacio. Una instalación se realiza en y para un contexto y espacio determinado1​. Por definición, tiene una duración determinada y, por ende, entra dentro de lo que se conoce como arte efímero. En la mayoría de los casos permite una interacción activa con el espectador.
La intervención artística de espacios es una manifestación propia del arte contemporáneo conceptual. El artista propone el concepto dentro de un contexto deseado, las instalaciones pueden presentarse en cualquier espacio y ser realizadas con los más variados materiales, medios físicos, visuales o sonoros, incluso en ocasiones intervienen otras disciplinas artísticas como la fotografía, el videoarte o el performance. Se utiliza cualquier medio para crear una experiencia de interacción con el espectador para despertar sentimientos o reflexiones. Motivan la percepción sensorial en cualquiera de los sentidos, ya sea vista, oído, gusto, tacto y olfato.
La instalación artística no solo es el montaje y el ordenamiento de objetos producidos o intervenidos en un espacio o ambiente; las instalaciones tienen sentido en las ideas fundamentadas que concibe y presenta el artista en su obra física o intangible y lo que éstas provocan en la interacción con el espectador. La completa experiencia estética es parte fundamental de la instalación, ​ a diferencia de obras que se ubican en una sala.
Origen


Muchos encuentran el origen de este género en artistas como Marcel Duchamp y el uso de objetos cotidianos resignificados en espacios de galerías y museos como obras artísticas. Sin embargo, se puede decir que el más cercano precedente está dado en los Environments (ambientes). Unos de los creadores de los “Environments” fue el artista norteamericano Allan Kaprow con obras realizadas a partir de 1957. En una entrevista sin fechar publicada en 1965 Kaprow decía acerca de su primer Environment: “Yo simplemente rellené toda la galería. Cuando abres la puerta te encuentras en medio de un ambiente integral. Los materiales eran diversos: sábanas de plástico, envoltorios de celofán, trozos de cinta adhesiva, pedazos de esmalte rajados y manchados y piezas de ropa coloreadas”. También había luces colocadas en medio de todo esto y “cinco maquinas de escribir desplegadas alrededor del espacio tocando sonidos electrónicos que yo había compuesto”. Desde ese momento la creación de instalaciones devino una importante corriente del arte moderno, principalmente a partir de la década de 1990.
Otro antecedente interesante puede ser la exposición de 1958 en Paris del artista francés Yves Klein que consistía en una habitación vacía y aunque el término no surgió hasta la década de 1970, este gesto es a veces visto como la primera instalación, en el sentido en que se entiende el término en la actualidad.
En 1961, en Nueva York, Claes Oldenburg creó un ambiente, Counter and Plates with Potato and Ham que, en estos momentos se considera instalación.



Características

Como género dentro de las artes plásticas, la instalación se supedita a los sitios de arte o emplazamientos para los que ha sido o fue concebida. Algunas instalaciones son sitios específicos de arte y sólo puede existir en el espacio para el que fue creada.
El uso de materiales diversos, la asimilación de diferentes escalas, la libertad de concepto y de la potenciación de la interactividad entre el producto artístico y el público son algunas de las características más importantes de esta peculiar manera de concebir obras de arte. Otro aspecto dentro de la concepción de instalaciones artísticas es el emplazamiento, en este sentido se hace válido recordar que existen artistas que en su búsqueda de una mayor interacción social, manifiestan su gusto por los espacios exteriores o urbanos, mientras que otros continúan creando dentro de los restringidos límites de las galerías de arte, museos y recintos de exposición.
En la praxis del arte instalativo, más que la apreciación de la escultura tradicional, cuyo fundamento se establece sobre la base del trabajo artístico, en la instalación la intención del artista es primordial debido a su conexión con el Arte conceptual y con las actitudes comunicativas en su obra.
En el arte de la instalación los artistas pueden hacer uso de cualquier medio o material, pueden usar desde materiales naturales y tradicionales hasta los más novedosos medios de comunicación, incluso existen artistas que han llegado a utilizar la energía pura como el plasma o el fuego. Otro elemento importante a acotar dentro del género instalativo es que existen instalaciones en las que el artista incorpora sonidos, olores, sensaciones térmicas, etc., contribuyendo así a propiciar lecturas más profundas y ricas en los expectadores. Uno de los creadores de la instalación artística que utiliza luces es James Turrell.


 

Artistas y obras más representativas

Claes Oldenburg
 


Larry Bell
 

Richard Wilson
 

James Turrell

AUTORES MÁS RELEVANTES


Esta entrada va dedicada a los cuatro autores mas importantes de las instalaciones artísticas. Hablaremos sobre sus obras, exceptuando a Marcel Duchamp ya que hemos creado una entrada solo para este autor. A continuación os mostramos el siguiente mapa conceptual:
  




CLAES OLDENBURG,
EL ESCULTOR POP QUE CAMBIA EL TAMAÑO DE LAS COSAS.
  
Claes Oldenburg  es un escultor, pionero del Pop Art. Es conocido sobre todo por sus instalaciones de arte público que representan réplicas a gran escala de objetos cotidianos. Otro tema en su obra son las versiones en escultura blanda de objetos normalmente duros.

 
En 1960 realizó su primera exposición individual en la Judson Gallery con el título de La Calle (The Street) con el que innovó en una nueva estética llamada el “pop urbano” en la que utilizaba diferentes figuras y objetos creados todos con materiales como cartones viejos y maderas que unía por medio de cola o de cuerda, que representaban coches y transeúntes pintados de forma tosca al estilo grafitti. Estas imágenes bidimensionales mostraban su vida en el Lower East Side en 1956, dominada por la pobreza, el aislamiento y la falta de comunicación. Esta exposición será significativa en su carrera y es una de las muestras que aparece en la exposición del Guggenheim.
 


Un año después inauguró su primer local, llamado El taller, que era una especie de tienda en donde el artista vendía figuras hechas en escayola y pintadas de llamativos colores, vendía sus recreaciones de alimentos, ropa etc., este tipo de objetos que ponía a la venta no representaban tanto la realidad misma de la cotidianidad, sino su reflejo publicitario, es decir frutas o utensilios domésticos, objetos de la vida cotidiana pero influidos por una estética publicitaria, haciendo una crítica constante al capitalismo y los medios de masas.

      


    

Hacia 1962 introdujo un cambio sustancial en el modo de reconstruir los objetos cotidianos y empleó para ello lonas rellenas de estopa, con lo que sus formas no eran estables, a la vez que agigantaba sus tamaños. La reconstrucción de objetos industriales con materiales blandos y en una escala que los sobredimensiona pervierte su naturaleza matérica y funcional y modifica de forma irreversible la conciencia que de ellos tenemos.         




 
                        




En el año 1974 hizo su serie The Home, en ella realizó diferentes versiones de objetos cotidianos que fueron creados a gran escala, de forma colosal, esta es una de las características fundamentales del arte de Oldenburg.            


A partir de 1976, colabora con Coosje Van Brunggen, con quién se casa en 1977. Juntos realizan proyectos de gran escala aplicados a ingeniería urbana y que constituyen un verdadero alarde de ingenio e ironía.




 
Claes Oldenburg y Coosje van Bruggen disponen de una página web oficial en la que nos cuentan sus biografías, sus exposiciones y sus proyectos. En esta otra web podéis visitar una antología de la obra del artista.

 
MARCEL DUCHAMP,
'NO CREO EN EL ARTE, CREO EN LOS ARTISTAS'
 Enlace directo a la entrada de este autor: Entrada Marcel Duchamp
 YVES KLEIN,
EL ARTISTA QUE CREO SU PROPIO AZUL PARA LLENAR EL VACIO


Yves Klein (1928-1962) fue un artista francés representante de el movimiento neodadaísta  y fue uno de los fundadores del Nuevo Realismo: Noveau Réalisme, que es una de las numerosas tendencias artísticas de vanguardia de los años 60 que buscaban de laguna manera unir vida y arte.


La obra de Klein es casi exclusivamente monocromática, y de hecho al final solo utilizaba un color, el Azul Klein Internacional (IKB). También hizo numerosas acciones artísticas como pintar de azul cuerpos de mujeres (antropometría), grabar un largo acorde monótono, exponer una habitación vacía (llegó a haber 3000 personas haciendo cola para verla) o estampar lluvia en un lienzo conduciendo a 110 kilómetros por hora.

Fue en 1954 cuando inició sus eclécticas pinturas de campos monocromos, que al principio eran de diversas tonalidades pero que finalmente redujo al azul ultramar. Klein erigió alrededor del color azul una teoría artística que se articulaba en torno a dos principios: el color absoluto y el vacío, que limita creando lo que él llamaba las "zonas de sensibilidad pictórica inmaterial".

Azul Klein Internacional (IKB)
En la trayectoria artística de Yves Klein también son conocidas sus Antropometrías, donde exploraba su lado más provocador y experimental con pinturas realizadas por mujeres desnudas que se embadurnaban en azul IKB y se convertían en una continuación del pincel del artista cuando dejaban la huella de sus cuerpos sobre lienzos extendidos en la pared o en el suelo. En ocasiones, organizaba auténticos happenings con público en directo y músicos que amenizaban las sesiones experimentales de pintura. Lo que hoy llamaríamos performances.
Antropometrías


El vacío (Le Vide), 1957-1962 Galería Iris Clert
La realización conocida como El vacío y llamada por Klein Estado de materia prima de sensibilidad pictórica estabilizada o también, Zona de sensibilidad, no es una pieza reproducible, ni tampoco única, sino un espacio ideal cuyas propiedades pueden ser trasladadas de un lugar a otro. La primera vez que instaló vacío o mejor dicho, que vació un espacio para liberar "bloques de sensibilidad pictórica inmaterial", lo hizo en una habitación reservada de la galería Colette Allendy, en mayo de 1957. En realidad, no era parte de la exposición, sino un lugar en el piso de arriba de la galería que solo enseñaron a pocas personas. El vacío fue después obra única en la exposición que hizo en la galería Iris Clert, a finales de 1959. Klein inauguraba una nueva época en su trayectoria: "Abandono el azul material y físico, por la materia prima sensibilidad del espacio". Cambia lo visible por lo invisible. 

ALLAN KAPROW,
EL CREADOR DEL 'HAPPENING'
Allan Kaprow fue un artista estadounidense nacido el 23 de agosto de 1927 y fallecido el 5 de abril de 2006, pionero en el establecimiento de los conceptos de arte de performances, es considerado el fundador del happening y ayudó a desarrollar las instalaciones artísticas a finales de los años cincuenta y sesenta. Sus happenigs, alrededor de doscientos, fueron evolucionando a los largo de los años. Kaprow dic que los happenings eran "eventos que, sencillamente, ocurren". No había un inicio, nudo o desenlace estructurado; y no había distinción o jerarquía entre el artista y el espectador.
El happening es una manifestación artística de los años 50 surgida en Estados Unidos, tuvo su apogeo durante los 'alegres' 60 con estéticas próximas al Pop Art y a las del movimiento Hippie. Como manifestación artística es efímero y busca una participación espontánea del público. Valoriza el evento, la acción.
   
 Allan Kaprow: '18 happening in 6 parts' (1959)
Sus primeros happenings fueron en lugares poco comunes: almacenes, gimnasios, apartamentos. Con "18 happening in 6 parts" le dio el nombre a los que sería conocidos después como happenings. Designó por primera vez con el nombre happenings, a una compleja sucesión de actividades de artistas norteamericanos, europeos y japoneses que consideraban que el arte no debía desligarse de la vida y que era indispensable una participación activa del público, puesto que formaba parte, asimismo de la obra de arte. Esta obra incluía la proyección de películas y diapositivas, danza, música, texto, una escultura sobre ruedas, música concreta, la producción in situ de un cuadro y varios actos triviales.

 Allan Kaprow: 'Yard', New York (1961)

En el 1961 realiza Yard. Kaprow acumuló una gran cantidad de neumáticos en un patio donde el público podía jugar un rol activo o ser espectador sin más. Los niños juegan despreocupados entre las ruedas; vecinos y paseantes ocupan ese espacio. El espectador no está frente al objeto sino que sed tiene que mover entre ellos. El objetivo que se busca es la integración de arte y vida, intentando eliminar la separación entre ambos.



Fluids se creó por primera vez en octubre de 1967 en varios lugares públicos de California. Con la ayuda de voluntarios, Kaprow construyó estructuras de unos 9 m de largo, 3 m de ancho y 2,4 m de altura utilizando bloques de hielo como único material. Una vez en el lugar se dejó que estas estructuras de hielo simplemente se derritiesen.

A continuación os mostraremos algunos vídeos explicativos de las obras de cada autor:

CLAES OLDENBURG:


MARCEL DUCHAMP:


YVES KLEIN:


ALLAN KAPROW:





MARCEL DUCHAMP

MARCEL DUCHAMP,
"I DON'T BELIEVE IN ART"



Marcel Duchamp (1887-1968) fue un artista francés de tendencia dadaísta (movimiento artístico que se caracterizó por oponerse al positivismo y por estar en contra de las tradiciones literarias y artísticas). Es reconocido por su principal aporte al movimiento conocido como ready-mades, el cual consistía en sacar objetos de la realidad y situarlos en el espacio artístico por la simple acción del artista. Hoy día Duchamp es venerado como uno de los artistas más importantes del siglo XX.



En 1912 presentó su Desnudo bajando una escalera, obra personalísima en la que aunó elementos cubistas con futuristas y sus propias inquietudes sobre la representación del movimiento. La pintura fue rechazada por el Salón de los Independientes y tuvo que esperar un año para ser expuesta, esta vez en el Armory Show de Nueva York, donde fue recibida con tanto entusiasmo como sorpresa.

Desnudo bajo una escalera, Marcel Duchamp (1912)

Consiguió mostrar la idea de movimiento a través de líneas e imágenes superpuestas, y así crear en la mente del espectador la idea de movimiento y desnudez, aunando cubismo y futurismo.

Rueda de bicicleta, Marcel Duchamp (1913)


“En 1913 tuve la feliz idea de fijar una rueda de bicicleta sobre un taburete de cocina y de mirar cómo giraba”. Así recordaba Marcel Duchamp, en 1961, el surgimiento del primer ready-made. Podemos encontrarla en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, aunque la rueda expuesta allí no es la única ni la primera creada por el artista, ya que la primera se extravió y fue reemplazada.
“Cuando coloqué una rueda de bicicleta sobre un banco… no tenía la idea de un ready-made o algo más. Fue sólo una distracción”.


 Fuente, Marcel Duchamp (1914).
 En 1914, Duchamp crea los ready mades, objetos cotidianos separados de su entorno habitual y presentados por el artista como obras de arte. Uno de ellos, un orinal firmado con seudónimo que tituló Fuente, constituye uno de los iconos más significativos del arte del siglo XX. A partir de entonces el arte ya no se veía con los ojos, sino con la mente. La obra que conocemos como Fuente (un ready-made) consiste en un simple urinario masculino que constituye uno de los iconos más significativos del arte del siglo XX.



Sin querer, creó la primera obra de arte conceptual. R.Mutt fue el seudónimo que uso Duchamp para que la obra pudiera ser admitida, ya que él era miembro del jurado. Lo  mandó a la Sociedad de Artistas Independientes para que fuese incluido en su exposición anual.
En 2004 esta “Fuente” fue votada como “la obra de arte más influyente del siglo XX” por 500 reputados profesionales del sector.


 
Botellero de hierro, Marcel Duchamp (1914)

París, 4 julio 1914. Marcel Duchamp compra, en el Bazar de L'Hôtel de Ville, un porta-botellas de hierro. Se vuelve obra por elección del artista. Se trata de un ready made "no interesante ni en la forma ni en nada, sino indiferente". Eso sí, y como describió el propio Duchamp, realizado "para criticar devastadoramente a las obras de arte, y tratar de fetiche a todo objeto artístico". Es una muestra de lo que está más allá del arte, es lo conceptual, donde se muestra la improductividad.






L.H.O.O.Q, Marcel Duchamp (1919). Representación de la técnica ready- mades hecha sobre una tarjeta postal con la imagen la Mona Lisa, de Leonador Da Vinci, en la que Duchamp dibujó a lápiz un bigote y perilla.








Después de 1915 pintó muy pocas obras, aunque continuó trabajando hasta 1923 en su obra maestra, Los novios desnudando a la novia (1923, Museo de Arte de Filadelfia), conocida también como El gran vidrio. Cuando la obra se rompió durante un traslado, Duchamp la declaró concluida al ver las maravillosas grietas que se habían formado a modo de tentáculos.





 Anticipo de un brazo roto, Marcel Duchamp (1915)


Obra de 1915 que consta de una pala de nieve. Duchamp al llegar a los Estados Unidos vio por primera vez una pala de nieve, puesto que en Francia no son fabricadas. Junto con su compañero Jean Crotti compró una y se la llevaron a su estudio, donde pintó en título y 'de Marcel Duchamp 1915' en la pala y la colgó de un alambre en el estudio.
  
A partir de 1936 fabrica una especie de «museo portátil», una caja-maleta con la reproducción en miniatura de lo que él mismo consideraba lo más relevante de su obra. Su Rueda de bicicleta (el original de 1913 se ha perdido; tercera versión de 1951, Museo de Arte Moderno, Nueva York), es uno de los primeros ejemplos de arte cinético.
Como dato curioso, abandonó el arte durante las décadas 1920 y 1930 para jugar ajedrez, llegando a practicarlo semiprofesionalmente, como podéis observar en el siguiente artículo de El País:
 SU ÚLTIMA OBRA:
Durante los últimos 20 años de su vida (1946-1966) el artista no sacó a la luz ninguna obra y todos sus coetáneos pensaron que se había apartado del arte para dedicarse por entero al ajedrez. Sin embargo, un año después de su muerte apareció su última gran obra, con instrucciones del propio artista para montarla y exhibirla. Etant Donnés (la cascada) se presenta de este modo como una obra de arte enigmática, cargada de sensualidad y erotismo, en la que había estado trabajando en secreto en su estudio de Nueva York durante 20 años.
La obra se trata de una puerta antigua, de madera, colocada sobre uno de los muros de la galería del museo. El pórtico no abre y tras él se encuentra un escena peculiar, la cual sólo se puede observar a través de un pequeño agujero en la madera.  Cuando el espectador se acerca y mira descubrirá el cuerpo de una mujer desnuda recostado sobre el césped.
En su mano izquierda -la única que se puede ver- sostiene una lámpara de gas, perpetuamente encendida y en el plano del horizonte un paisaje soleado con algunas nubes dispersas.


A continuación os dejamos el vídeo de la instalación expuesto en el museo de arte de Filadelfia:



Durante 20 años Duchamp creó una compleja obra que vería la luz hasta después de su muerte -así lo dejó claro en el cuaderno con las instrucciones para su instalación-, diseñada específicamente para el Museo de Arte de Filadelfia y que sólo ha visitado otras partes del mundo en modelos a escala.





JAVIER MADERUELO



"SI TÚ NO VAS AL ARTE, EL ARTE VA A TI"
JAVIER MADERUELO


Javier Maderuelo (Madrid, 1950) es Doctor en Arquitectura por la Universidad de Valladolid, Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, y Catedrático de Arquitectura del Paisaje en el Departamento de Arquitectura de la Universidad de Alcalá. Ha sido, además, profesor invitado en las universidades Nacional de Chile y Lisboa.
Ha participado como profesor en más de cien cursos monográficos y seminarios y ha impartido cursos de doctorado en las universidades de Valladolid, Politécnica de Valencia, del País Vasco y en la Escola Superior Artística do Porto, Oporto.
Ejerce como crítico y ensayista, escribiendo asiduamente sobre arte y arquitectura. Ha sido crítico de arte en diario El Independiente y en la revista Cyan, siéndolo del diario El País desde 1993.
Maderuelo dirige el programa Arte y Naturaleza de la Diputación de Huesca y las publicaciones editadas bajo ese título, así como los cursos que se han celebrado entre 1995 y 1999. Como continuación de ese programa, dirige los cursos sobre Paisaje del CDAN-Fundación Beulas de Huesca.

LA IDEA DE ESPACIO PARA MADERUELO
Para Maderuelo, el espacio de la cultura es el definido por la expresión del arte, que se hace visible en la arquitectura. Y está marcado con nombres específicos y de unas formas características que tienen unos significados diferenciales porque generan emociones peculiares que identifican a sus usuarios con ellos.
 El análisis del papel del espacio en las artes se centra en la escultura y sus desbordamientos, de manera que se establece una especie de dialéctica entre el espacio arquitectónico y el escultórico, rastreando los ricos márgenes que se han generado en los límites de ambas disciplinas y que han dado origen a otros nuevos géneros en los que lo espacial aparece como una de sus características más definitorias.

ALGUNOS DE SUS ARTÍCULOS PUBLICADOS EN EL PAÍS
Hemos incluido estos tres artículos porque nos permiten ver la diversidad de obras que Maderuelo puede analizar debido a su gran conocimiento sobre las distintas técnicas y estilos artísticos.
Dos aproximaciones a Sol LeWitt

La Fundación Botín y la Galería Elvira González presentan sendas exposiciones del prolífico artista estadounidense, padre del minimalismo.


Minimalismo y arte conceptual son dos tendencias que deben mucho a Sol LeWitt (Hartford, 1927-Nueva York, 2008), uno de los artistas más prolíficos e influyentes de la escena norteamericana durante la segunda mitad del siglo XX. Artista reflexivo, inició tardíamente la producción de su extensísima obra realizando esculturas o estructuras, como él prefería llamarlas, de un contundente carácter geométrico y de una poderosa presencia física.
Durante la segunda mitad de los años sesenta, a partir de una "geometría primaria" que se apoya en las figuras más elementales, como el cuadrado y su proyección tridimensional, el cubo, elaboró unos presupuestos de sencillez que se encuentran unidos a una serie de valores relacionados con la noción de orden, y con la voluntad de que la obra no caiga en la representación de algo ajeno a ella misma. Sol LeWitt estudió entonces las posibilidades de manipulación de diferentes elementos muy simples, como la línea recta, el cuadrado y el cubo, trabajando con un repertorio de recursos estructurales particularmente reducido y esquemático: una retícula cuadrangular y una serie de elementos cúbicos utilizados modularmente o formando progresiones. De esta manera desarrolló su vocabulario plástico, que se materializa en obras como sus Incomplete Open Cubes (1974), de los que se puede ver uno en la exposición de la Galería Elvira González.
A la vez que realizaba este tipo de obras se planteó una serie de problemas teóricos en torno a la esencia conceptual del arte, publicados por primera vez bajo el título Paragraphs on Conceptual Art (1967), que conducen a la desmaterialización de la obra artística. Lo que no le impidió seguir produciendo esculturas y obra gráfica: grabados, estampas, carteles, libros de artista y álbumes fotográficos. Aquellas reflexiones le condujeron hacia la elaboración de proyectos para ejecutar dibujos efímeros sobre las paredes de las galerías o los museos.
No se quedó anclado en el reduccionismo minimalista, sino que fue ampliando progresivamente los recursos plásticos
Pero el artista no se quedó anclado en el reduccionismo minimalista, sino que fue ampliando progresivamente los recursos plásticos y los medios de producción. En las dos exposiciones que se comentan se puede intuir la evolución experimentada por el artista a lo largo de su carrera, en la que ha pasado de las estructuras más rigurosamente geométricas y monocromas a servirse de todo tipo de formas y colores, desbordando sus primitivos presupuestos, pero conservando siempre la idea de serie.
Uno de los procedimientos que caracterizan su trabajo es la redacción de proyectos para pinturas murales, sus célebres wall drawings, con los que no ha dejado ninguna posibilidad estructural sin ensayar, ya que ha proyectado y ejecutado más de mil doscientos. Ahora se muestran en Santander 17 de ellos, que permiten seguir la evolución formal y conceptual del dibujo mural del artista. En estas obras, que se borran y desaparecen una vez concluida la exposición, predomina la idea sobre la materialidad y se pone en evidencia el interés por unos procesos creativos en los que participan diferentes artistas que, siguiendo las instrucciones de los proyectos, dibujan las líneas y las formas sobre los muros.

Los espacios de Carlos Bunga

Su obra se sumerge teórica y anímicamente en el conceptualismo, pero se sitúa en un territorio fronterizo en el que la pintura ha reclamado el volumen escultórico.

Durante la modernidad se entendió que el arte de la pintura debía basarse en las cualidades de los pigmentos que se extienden sobre la superficie del cuadro hasta configurar un campo de color. Aquellas ideas que alcanzaron su cenit con Clement Greenberg han sido cumplidamente contestadas por los artistas en el ya casi medio siglo que dura la posmodernidad. Durante este tiempo se ha negado reiteradamente la pintura, el cuadro, el color e incluso la idea de campo. Pero, con idéntico empeño, han surgido otros tantos artistas que han buscado recambios a aquellos conceptos proponiendo nuevas maneras de pintar, de hacer cuadros, de percibir, de comprender y de experimentar la pintura y lo pictórico. Por tanto, no se puede considerar una provocación que la última exposición de Carlos Bunga (Oporto, 1976) se titule precisamente Pintura, pero sí resulta interesante comprobar qué es lo que un artista actual entiende hoy, en 2015, por pintura.

Obviamente, la obra de Bunga se sumerge teórica y anímicamente en el conceptualismo, pero se sitúa en un territorio fronterizo en el que la pintura se ha expandido reclamando el volumen escultórico, la acción escénica y la construcción del espacio arquitectónico. Ciertamente, esto no es nuevo, algunos artistas del Barroco construyeron espacios arquitectónicos con volúmenes escultóricos que eran escenarios teatralizados para desbordar una pintura que se manifiesta triunfante. Pero Carlos Bunga no es un artista barroco ni cae en el vicio del exceso, sino que sirviéndose de materiales modestos, como son el cartón de embalar y la cinta adhesiva, construye espacios reales, especie de hornacinas, falsos muros e incluso estructuras tridimensionales que poseen un indudable sentido de la construcción, pero cuyo destino es convertirse en nuevos soportes para una pintura que niega el cuadro pero que reivindica el espacio. También al contrario que en el Barroco, aquí no hay ni trampantojos ni trucos ilusionistas, los medios materiales y la propia pintura se muestran de forma objetiva, sin intentar ocultar lo que son: cajas de cartón pintadas que ponen en evidencia sus cualidades volumétricas y perceptivas, su inmediatez y su temporalidad, su materialidad y su fragilidad.

El triunfo de la ambigüedad

Dos exposiciones plantean una visión panorámica de la obra del cubano Carlos Garaicoa.

Reconocemos el periodo actual con el calificativo de posmodernidad, al haber renunciado muchos creadores a los patrones sobre los que se apoyaban los ideales, los géneros, los estilos y las formas que caracterizaron a las artes de periodos anteriores. Lo posmoderno no se afianza en lo que es sino en su condición negativa, en lo que no es; no es clasicismo ni es modernidad. Esta es la sensación que produce la obra de Carlos Garaicoa (La Habana, 1967), sin duda un genuino representante de su época, es decir, un creador auténticamente posmoderno. No es pintura, ni es escultura, ni es arquitectura, ni es fotografía, ni es dibujo… Pero su obra participa de manera ambigua de aquellos antiguos géneros que aparecen en ella mezclados para cobrar nuevo sentido a través de la idea de proyecto.
Coinciden en el tiempo dos exposiciones, una en Móstoles (Madrid), otra en Santander, cuyos contenidos son complementarios, ofreciendo el conjunto una visión panorámica del trabajo de este artista que ha sido tocado por la fortuna del mercado, estando su trabajo presente en todas las ferias de arte y en los grandes museos. A pesar de la gran cantidad y diversidad de obras reunidas entre las dos exposiciones, el conjunto no consigue centrar una idea o repertorio de ideas sobre las que comprender cuál es el sentido final que pretenden sus obras, por el contrario, siguiendo la retórica posmoderna, cada obra o cada grupo de obras (trabaja por series) parece apuntar en una dirección diferente del resto, sembrando la incertidumbre en el espectador. Si juzgáramos estas exposiciones desde una metodología académica, esta característica constituiría un grave desdoro para el artista, pero si lo hacemos desde la óptica posmoderna se trata de un cumplido elogio. Con todo, ambos conjuntos permiten reconocer al menos un interés por un tema: la ciudad y su arquitectura.
Ciertamente, la ciudad como tema empezó a interesar a los artistas desde que en el siglo XIV Ambrogio Lorenzetti mostró los efectos de su buen gobierno, llegando a un punto álgido con las acciones de los situacionistas en los años sesenta del pasado siglo, pero todo eso parece ser agua pasada para un artista posmoderno como Garaicoa, quien plantea también situaciones que parecen críticas pero no acaban en una denuncia concreta, que pretenden ser utópicas pero no pasan del umbral de lo cotidiano, que parecen propositivas pero no concretan soluciones. Frente a la ironía, que ha caracterizado buena parte del arte de la modernidad, estas obras ahondan en la ambigüedad como táctica para plantear algunos temas de carácter político, es decir, para trabajar sobre asuntos que atañen a las relaciones sociales entre los ciudadanos y de estos con el poder. Sirviéndose de un lenguaje propio de la crítica social, el artista sueña con imágenes de una realidad en la que las ruinas arquitectónicas se transforman en construcciones ideales que, con ingenio, Garaicoa superpone a las imágenes reales sirviéndose de técnicas gráficas muy depuradas, como dibujar con hilos sobre imágenes fotográficas. Se trata de obras impecablemente resueltas desde el punto de vista técnico, lo que las hace visualmente y espacialmente muy atractivas.

Programa Arte y Naturaleza de la Diputación de Huesca
En esta web puedes encontrar toda la información sobre el programa Arte y Naturaleza gestionado por la Diputación de Huesca y dirigido por Javier Maderuelo.


En la aplicación Issuu, podemos encontrar el libro “Arte y naturaleza 1994/2004” escrito por Alberto Carneiro y Fernando Casas, que nos puede ayudar a entender mejor el programa que desarrolla la Diputación de Huesca.
Hemos incluido en nuestra entrada la siguiente noticia relaciona con este proyecto ya que nos parece interesante y que guarda bastante relación con nuestra carrera.

El programa Arte y Naturaleza llega a los docentes altoaragoneses a través de un seminario impartido en la DPH

Maderuelo y Castro reivindican la difusión del arte contemporáneo a través de la docencia
Acercar el arte contemporáneo, y especialmente, el programa Arte y Naturaleza, al público más joven ha sido el principal objetivo de este curso organizado por el departamento de Artes Plásticas de la Diputación de Huesca. Un seminario que ha contado con la asistencia de más de 35 profesores procedentes de algunos centros educativos de la provincia de Huesca.

En palabras de la técnico de Artes Plásticas de la Institución, Teresa Luesma,"esta propuesta ha significado una buena oportunidad para difundir y dar a conocer a los docentes un programa muy importante desde el punto de vista teórico y práctico de lo que se ha dado en llamar el arte público".
En el curso celebrado en el Salón de Actos de la DPH han intervenido, Javier Maderuelo, director del programa Arte y Naturaleza, y Catedrático de Arquitectura del Paisaje en la Universidad de Alcalá de Henares, que ha hablado sobre "El arte en relación con la naturaleza.". Maderuelo ha hecho un repaso por la historia de la relación entre la naturaleza y el arte contemporáneo, incidiendo en las corrientes nacidas a finales de los sesenta, denominadas "land art" y "earth works", atendiendo a los trabajos de Richard Long, Walter de María, Robert Smithson y Siah Armajani, entre otros.
Desde el área de Cultura se hace un balance muy positivo de esta experiencia educativa que promocionará el arte público entre los escolares altoaragoneses. La iniciativa de la Diputación que ha contado con la colaboración del Centro de Profesores de Huesca ha sido catalogada por los docentes como positiva para trasladar los significados del arte actual a sus alumnos, subrayando la necesidad de repetir en el futuro acciones de este tipo.
Por su parte, Fernando Castro, Profesor de Estética de la Universidad Autónoma de Madrid, ha disertado sobre la trayectoria artística de David Nash, artista invitado por la Diputación para realizar la próxima instalación dentro del programa Arte y Naturaleza. Castro, comisario de esta obra y de la exposición, ha analizado la pieza que el artista galés ha bautizado como"Three Vessels para Huesca en Berdún".
Por último, el critico y teórico de arte ha explicado exhaustivamente las piezas que integrarán la exposición "Vessels" que se celebrará en la Diputación entre el 18 de marzo y el 24 de abril, recalcando uno de los puntos básicos en la trayectoria de Nash que es "el respeto a la naturaleza y al medio ambiente".