martes, 10 de diciembre de 2019

INSTALACIONES DE MÁXIMA INTERACCIÓN


INSTALACIONES DE
MÁXIMA INTERACCIÓN
Esta entrada la queremos dedicar a instalaciones que interactúan muy directamente con los espectadores; tanto, que incluso éstos pueden llegar a modificar la propia instalación.
Para empezar, os presentamos las obras realizadas por Jennifer Rubell, conocida por hacer instalaciones comestibles; sí, han leído bien, comestibles.
Rubell rompe las barreras tradicionales del arte con sus instalaciones involucrando al espectador en su interactuación con los alimentos.
De este modo, encontramos entre sus trabajos el llamado Old-Fashioned, una instalación formada por una única gran pared de madera en cuya cara principal colgaban 1521 donuts reales en perfecta formación. El público puede hacer lo que quiera con ellos, dando libertad absoluta de interactuación. Con esta obra la autora pretendía hacer reflexionar sobre el concepto de old-fashioned en el contexto artístico contemporáneo.
    Old-Fashioned

También captó una gran atención mediática, por estar implicadas algunas celebridades, su propuesta Padded Cell, diseñada para el evento benéfico The Red Party. Los invitados asisten a una cena temática inspirada por el constructivismo ruso, mientras junto a ellos se sitúa una pequeña habitación modular de madera, creación de Rubell. Su interior, visible desde fuera por una ventana, está cubierto en paredes y techo por algodón de azúcar rosa.
A la hora del postre la puerta se abre y los invitados pueden acceder a la estancia y disfrutar del dulce algodón. De este modo, la celda actúa como un lugar de escape del encorsetamiento de la cena, donde poder huir y entregarse al placer. Pero al ser un espacio tan reducido, también es claustrofóbico. Así, el objetivo de la autora es reflexionar sobre el lado oscuro del placer.
    Padded Cell

El artista argentino Tomás Saraceno ha creado Cloud Cities, de imagen futurista, que se exhibe en el museo de Hamburger Bahnho. Consiste en 20 formas esféricas que cuelgan a distintas alturas desde los pabellones y crujías del museo, simulando complejas nubes unidas por telarañas negras.
    Cloud Cities

Esta intervención ha sido proyectada por el artista para que los visitantes recorran e interactúen con las burbujas, experimentando distintas formas de vida dentro de ellas. De esta manera, la muestra artística se transforma en arquitectura, invitando a explorarlas y generando una experiencia sensitiva que va más allá de lo meramente visual.
    Cloud Cities

Las esferas son infladas con aire de fina fibra cristalina y en su interior contiene distintos materiales orgánicos y vegetales. De los veinte globos en esta pseudo biosfera, dos tienen entrada accesible a los visitantes, quienes pueden ingresar a ellas mediante una pequeña escalera y así sentarse por encima del espacio museográfico.
    Cloud Cities

RAndom International presenta en The Curve, Londres, su instalación Rain Room.
La experiencia comenzaba con un recorrido oscuro en The Curve, la sala de exposiciones de Londres, con el rumor de la lluvia cayendo al fondo. Ese camino terminaba en una gran sala elevada e iluminada por un potente foco, que el visitante tenía que atravesar, bajo una copiosa lluvia artificial. Mediante un complejo sistema de cámaras de seguimiento 3D, cada persona es detectada e interrumpía con su presencia la continuidad del sistema hidráulico, respetándolo en tramos de 25 cm, y conseguía permanecer completamente seco en sus movimientos.
    Rain Room

En 5 meses, 75000 personas vivieron esta no-lluvia en Londres, con colas de hasta 12 horas en su última semana.

Laurie Anderson junto al artista Hsin-Chen-Huang presenta Chalkroom, una instalación en realidad virtual en la que el visitante es libre de moverse libremente por una enorme estructura formada por palabras, dibujos e historias que no dejan de formarse y transformarse.
Y es que parece que Laurie Anderson ha querido alejarse de ese tipo de aplicaciones de la realidad virtual ofreciendo un espacio íntimo y personal para recorrer con el ritmo que se desee.
    Chalkroom

Toshiko Horiuchi es una artista plástica japonesa y actualmente es de las pocas que trabaja con tejidos y ganchillo.
Ha realizado un proyecto llamado Rainbow Net, un parque para niños totalmente hecho a mano. Para este proyecto tejió durante 13 meses, 10 horas diarias en ganchillo o crochet.
    Rainbow Net

La obra consta de una red que cuelga del techo y de ella nacen muchos más que llegan al suelo, por las que los niños pueden trepar y encontrarse con formas irregulares.
Las estructuras son fuertes, resistentes y sensibles al más mínimo movimiento.
Su diseño innovador permite que la tensión se mantenga como la fibra, lo que permite que los niños jueguen con seguridad.
Este espacio exclusivo para niños, es un lugar lleno de color, texturas, paredes que se pueden escalar, formas peculiares y libertad para moverte que convierte en realidad todo lo que un niño sueña.
    Rainbow Net

Por último, queremos presentaros la obra realizada por Leandro Erlich, Simming Pool. Creada en 1999, esta obra sigue siendo una de las más conocidas de este artista. Desde el año 2004 forma parte de la colección permanente del Museo de Arte Contemporáneo del siglo XXI de Kanawaza (Japón), permitiendo a sus visitantes interactuar con un escenario cotidiano de manera totalmente diferente. Es de nuevo gracias al público, que puede caminar por el interior de la piscina sin mojarse un pelo, que esta obra cobra sentido. El efecto visual resulta fascinante, y prueba de ello es la enorme presencia en redes sociales de esta instalación.
    Swimming Pool

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